Date: Sun, 17 Dec 2000 17:50:30 -0600 Subject: DROMO: =?iso-8859-1?Q?INFORMACI=D3N_Y_VIGILANCIA_=281=29?= SISTEMAS DE INFORMACI=D3N Y VIGILANCIA (1) Nuevas tecnolog=EDas de la comunicaci=F3n y control social Francisco SIERRA * La miniaturizaci=F3n de los equipamientos electr=F3nicos y los avances en la producci=F3n de armamentos y equipos inform=E1ticos merced a los avances tecnol=F3gicos de los sistemas de informaci=F3n y conocimiento han llevado a algunos te=F3ricos a definir la guerra de la era de la informaci=F3n como una guerra digital. El factor tecnocomunicativo es hoy una referencia permanente tanto en las crecientes necesidades de movilidad y actuaci=F3n r=E1pida de las fuerzas aéreas y terrestres, como en la gesti=F3n de los datos de estrategia e intervenci=F3n, la ramificaci=F3n descentralizada de las fuerzas de contingencia, la coordinaci=F3n operativa de las diferentes divisiones del ejército y, por supuesto, el control de los sistemas de informaci=F3n y decisi=F3n, concentrando en el mando militar las acciones pol=EDticas, diplom=E1ticas y civiles por mediaci=F3n de las diversas formas de control de la opini=F3n p=FAblica y de manipulaci=F3n de la informaci=F3n de actualidad. Como marco doctrinario de pensamiento y estrategia militar, la noci=F3n de guerra digital comprende la reelaboraci=F3n global de la doctrina y los programas de investigaci=F3n y desarrollo del ejército, en la consecuci=F3n de los objetivos y la aplicaci=F3n de los medios tecnol=F3gicos de organizaci=F3n y actuaci=F3n militar de la fuerza del siglo XXI. La concepci=F3n cibernética, la log=EDstica y la ingenier=EDa armamentista basada en la computaci=F3n, los sistemas de informaci=F3n en l=EDnea y la inteligencia artificial participan de una teor=EDa y una pr=E1ctica castrense dirigida e integrada por un modelo de an=E1lisis globalizado de la fuerza y la acci=F3n bélica del siglo XXI. La doctrina pol=EDtica es asimismo asimilada en el marco de una doctrina de seguridad internacional en la que el cuestionamiento del concepto de soberan=EDa, de los l=EDmites y fronteras regionales, de los l=EDmites entre la guerra y la paz o el frente y la retaguardia orienta la acci=F3n del nuevo pensamiento estratégico del Pent=E1gono : "El concepto de guerra se est=E1 expandiendo, como m=EDnimo, hacia dos direcciones. En primer lugar, ya no podemos ver la guerra simplemente como los ejércitos de una naci=F3n-estado o grupo de naciones estado combatiendo entre s=ED (...) La segunda manera en que se est=E1 ampliando el concepto de guerra se relaciona con el combate convencional" (1). La noci=F3n de "desarrollo progresivo" sintetiza clarificadoramente esta concepci=F3n cualitativa m=E1s que gradual de la escalada bélica en nuestro tiempo, legitimada en los medios como nueva ideolog=EDa en la conciencia bélica de la opini=F3n p=FAblica internacional. Se trata, en fin , de un significativo cambio de una estrategia de despliegue (concepci=F3n distributiva de la guerra) a una visi=F3n proyectiva de los ejércitos y la t=E1ctica militar, siendo l=F3gicamente la informaci=F3n (el espacio de los medios y tecnolog=EDas comunicacionales) el principal instrumento de intervenci=F3n, y la guerra una estrategia de vencimiento por el con-vencimiento, esto es, una guerra informativa, una guerra medi=E1tica y de propaganda, que, desde el conflicto del Golfo Pérsico, viene legitimando la actuaci=F3n de un discurso y una pol=EDtica informativa regida, como se puede observar en los documentos oficiales estadounidenses, por el principio absoluto de la seguridad p=FAblica . En las nuevas formas de guerra, basada intensivamente en las fuentes y recursos inform=E1ticos, la victoria se dirime en la capacidad de destrucci=F3n y dominio de los sistemas de informaci=F3n. Las nuevas tecnolog=EDas constituyen un aporte a la esfera militar integradas en las diversas instituciones de seguridad p=FAblica, asumida por principio la intencionada confusi=F3n entre estrategias de televigilancia y operaciones bélicas. As=ED, por ejemplo, el espacio es definido, en la doctrina estadounidense, como un =E1rea estratégico de interés nacional en la concepci=F3n comunicativa del ejército, imbricando en la responsabilidad del control de las redes satelitales al sector privado (2). La pol=EDtica de uso del espacio radioeléctrico y las tecnolog=EDas de telecomunicaciones al servicio de la doctrina de seguridad nacional no es nueva. Constituye, de hecho, hist=F3ricamente uno de los ejes centrales de expansi=F3n del poder internacional de los Estados Unidos en el mundo, mediante la coordinaci=F3n de las redes telem=E1ticas militares con el sector civil y comercial (Teledesic, Global Star, Orbicom, . . . ) en funci=F3n de las actividades de inteligencia. Hoy, sin embargo, a diferencia de la cl=E1sica doctrina de seguridad nacional, la extensi=F3n de la filosof=EDa de la guerra total y permanente presupone la realizaci=F3n hasta sus =FAltimas consecuencias de una cultura medi=E1tica de videovigilancia global, en la que la seguridad es consagrada en principio rector de la vida p=FAblica, en nueva disciplina de regulaci=F3n y acomodamiento social de la conciencia c=EDvica a las necesidades de orden y control pol=EDtico-militar por razones preventivas (3). La pedagog=EDa militar de la guerra de la informaci=F3n consiste precisamente en la calculada y ambigua extensi=F3n de la l=F3gica bélica a la vida civil y pol=EDtica. La pol=EDtica de seguridad nacional, y supranacional, se extiende hoy a todas las formas de comunicaci=F3n electr=F3nica (4). Si la construcci=F3n de sistemas de inteligencia artificial, espionaje, rastreo y teledetecci=F3n satelital han venido reforzando los tradicionales sistemas de inteligencia del Estado y un estricto control de las comunicaciones electr=F3nicas , hoy el FBI ha extendido a la red Internet y los sistemas de telefon=EDa m=F3vil la pol=EDtica de supervisi=F3n y control para responder al reto de los nuevos medios y tecnolog=EDas de la comunicaci=F3n, reformulando incluso las bases del pensamiento pol=EDtico-militar sobre la seguridad p=FAblica y hasta la propia cultura informativa y la propia doctrina del derecho a la informaci=F3n que hoy circula entre los profesionales de los medios y los ciudadanos, a partir de una agresiva pol=EDtica de intervenci=F3n en el =E1mbito de la comunicaci=F3n p=FAblica. Programas como INFOSEC OUTREACH, creado para el dise=F1o y evaluaci=F3n de los sistemas de seguridad informativa, o la MISSI NETWORK SECURITY INITIATIVE, para el desarrollo y la coordinaci=F3n de las redes modulares de seguridad en las redes de informaci=F3n para la Defensa de la Infraestructura Nacional de Informaci=F3n (NII), son algunos de los proyectos sectoriales que la National Security Agency ha puesto en marcha en Estados Unidos para la planeaci=F3n de la guerra digital, bajo la supervisi=F3n de la Secretar=EDa de Defensa para el Comando, Control, Comunicaciones e Inteligencia, dependiente del Departamento de Defensa, seg=FAn un modelo pan=F3ptico de observaci=F3n y control informativo. De acuerdo con Virilio : "Desde el momento en que el mercado s=F3lo es mundial en tiempo real y que el espacio real de la geopol=EDtica econ=F3mica declina de d=EDa en d=EDa, se hace indispensable la sobreexposici=F3n =F3ptica para el comercio global con una puesta en marcha de la competencia de las diversas fuentes de informaci=F3n visuales y audiovisuales" (5). El dispositivo medi=E1tico de televigilancia instituye as=ED, simb=F3lica y pr=E1cticamente, un complejo aparato de control despersonalizado, autom=E1tico, invisible y totalizador en el que el sujeto es reducido a un apéndice archivado por los medios de visibilidad y transparencia del Estado. La omnivisi=F3n, como apunta Virilio, crea un sistema de vigilancia doméstica bajo la observaci=F3n de la =F3ptica global, cuya mercantilizaci=F3n de la mirada transforma el espacio-tiempo y la experiencia de lo p=FAblico del espectador desde modelos de representaci=F3n reactivos de televigilancia mundial : "Hacer ver lo que se produce en el instante presente (telepresente) en el mundo, he aqu=ED un mercado, un mercado de la mirada cuyo car=E1cter pan=F3ptico de vigilancia doméstica rebasa con mucho la puesta en escena de emisiones televisadas para el gran p=FAblico, tal como las conocemos desde hace m=E1s de medio siglo. Hasta el car=E1cter transitorio de la emisi=F3n y de la recepci=F3n programadas se ve puesto en tela de juicio a favor de la posibilidad inaudita de una permanencia del directo que revoluciona el estatuto de la recepci=F3n, a una hora fija, de un mensaje de informaci=F3n, tal como la CNN lo hac=EDa hace veinte a=F1os, con el éxito que se sabe" (6). La banalizaci=F3n de la guerra , la redundancia terror=EDfica de las m=E1quinas de muerte difundida por el sistema medi=E1tico-comercial establece de este modo las bases de un nuevo sistema de dominio, bajo la l=F3gica militar que atraviesa y determina el conjunto de las actividades sociales en coherencia con la cultura de consumo. As=ED, la sofisticaci=F3n tecnol=F3gica y la pregnancia de una ret=F3rica de esceneficiaci=F3n militar espectacularizada, caracter=EDstica de los sistemas imperiales, envuelve hoy los discursos econ=F3micos, informacionales y bélicos de la aldea global en el manto seductor de la guerra de las galaxias. Si la guerra y la paz no son hoy situaciones diferenciables u opuestas, sino componentes de un mismo proceso a escala de gesti=F3n de un orden mundial precario y acechado por nuevos conflictos internacionales, las turbulencias y des=F3rdenes globales de una "geopol=EDtica del caos" legitimar=EDa como necesaria una estrategia de guerra total permanente en la que se relacione adecuadamente la aplicaci=F3n de la fuerza con los resultados pol=EDticos deseados, de manera combinada, recurriendo a los medios y las técnicas de desinformaci=F3n y propaganda como soportes indispensables de los ejércitos. Desde la experiencia traum=E1tica de la fracasada intervenci=F3n militar en Vietnam, el alto mando del Pent=E1gono ha enfatizado el car=E1cter pol=EDtico de toda acci=F3n bélica para favorecer un enfoque centrado en las causas fundamentales de conflicto m=E1s all=E1 de las dimensiones militares. De hecho, la concepci=F3n de guerra prolongada en los medios procede, b=E1sicamente, de la experiencia bélica contrainsurgente. El conocimiento adquirido en este tipo de operaciones especiales ha favorecido en las =FAltimas décadas un rol pol=EDtico fundamental en la doctrina estadounidense de seguridad internacional. Las formas irregulares de guerra informal y el incremento del rol desempe=F1ado por las operaciones encubiertas han convertido incluso la estrategia de baja intensidad en un referente doctrinal b=E1sico de la actual pol=EDtica del Pent=E1gono (7) que incluye desde niveles de disuasi=F3n y agresi=F3n directa, pol=EDticas y estrategias pacificadoras, hasta acciones de guerrra masiva como en el bombardeo de Yugoeslavia, a partir de una nueva correlaci=F3n y equilibrio entre las accciones de fuerza y la negociaci=F3n pol=EDtica que ya en los a=F1os cincuenta los te=F3ricos de la comunicaci=F3n estadounidenses denominaron "nueva diplomacia p=FAblica". NOTAS 1.- Gordon R. Sullivan y James M. Dubik, "C=F3mo se librar=E1 la guerra en la Era de la Informaci=F3n", en Military Review, Marzo-Junio, 1995, p.35. 2.- Cfr. "Space as an Area of Vital National Interest", MLCOM 97, Hyatt Regency Hotel, Monterrey, CA, 3 de Noviembre de 1997. 3.- Como ejemplo de esta nueva filosof=EDa de la seguridad internacional, cfr. Boutros-Ghali, An Agenda for Peace : Preventive Diplomacy. Peacemaking and Peacekeeping, Informe del Secretario General, ONU, Nueva York, 1992; Donald M. Snow, Peacekeeping. Peacemaking and Peace-Enforcement: The US Role in the New International Order, Carlisle Barracks, Pennsylvania, 1993. 4.- En Europa, por ejemplo, Enfopol establece la interceptaci=F3n de las telecomunicaciones privadas en virtud de las pol=EDticas de vigilancia, control y prevenci=F3n de las amenazas que las autoridades p=FAblicas identifican entre los grupos desestabilizadores, subversivos o simplemente disidentes. Echelon constituye, en este sentido, el precedente de creaci=F3n de un nuevo estado global de vigilancia planetaria bajo control de los servicios de inteligencia militar estadounidense. 5.- Paul Virilio, "La proliferaci=F3n televisual", en Le Monde Diplomatique, Marzo, 1998, p.23. 6.- Ib=EDd. , p.23. 7.- Cfr. "Manual de Operaciones Militares en el Conflicto de Baja Intensidad", Manual de Campa=F1a del Ejército FM 100-20. BIBLIOGRAFIA .- BROWN, Fredric J. : The U.S. Army in transition II, Brassey=B4s Inc. , Nueva York, 1993. .- CRAIG, Gordon A. y GEORGE, Alexander L. : Force and Statedraft : Diplomatic Problems of Our Time, Oxford University Press, Nueva York, 1990. .- KEEGAN, John : A History if Warfare, Afred A. Knopf, Nueva York, 1993. .- LUTTWAK, Edward N. : Strategy. The Logic of War and Peace, Masschussets Balknap, Cambridge, 1987. .- O=B4NEILL, Bard : Insurgency and Terrorism. Inside Modern Revolutionary Warfare, Brassay=B4s, Washington D.C., 1990. .- ROMM, Joseph J. : Defining National Security : The Nonmilitary Aspects, Council on Foreign Relations Press, Nueva York, 1993. .- SCHULZ, Donald E. Y MARCELLA, Gabriel : Reconciling the irreconciliable : The troubled outlook for US Policy Toward Hait=ED, Strategic Studies Institute, Carlisle Barracks (PA), 1994. .- SIERRA, Francisco (Coord.) : Comunicaci=F3n e Insurgencia. La informaci=F3n y la propaganda en la guerra de Chiapas, Iru, Gipuzkoa, 1997. .- SULLIVAN, Gordon y DUBIK, James : Land Warfare in the 21 st. Century, Instituto de Estudios Estratégicos, Carlisle Barracks (PA), 1993. .- VAN CREVELD, Martin : Command in War, Harvard University Press, Cambridge, 1985. .- VAN CREVELD, Martin : The transformation of War, The Free Press, Nueva York, 1991. ______________________________________________________________________ * Profesor de Teor=EDa de la Informaci=F3n. Departamento de Periodismo. Universidad de Sevilla. Autor, entre otras publicaciones, de "Elementos de Teor=EDa de la Informaci=F3n" (MAD, Sevilla, 1999) y "Comunicaci=F3n e Insurgencia. La informaci=F3n y la propaganda en la guerra de Chiapas" (Hiru Argitaletxe, Gipuzkoa, 1997). En la actualidad, imparte en el Programa Hispalense de Doctorado en Periodismo el seminario "Informaci=F3n y Propaganda de Guerra" (1998-2000).
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SISTEMAS DE INFORMACI=D3N Y VIGILANCIA (1)
La miniaturizaci=F3n de los equipamientos electr=F3nicos y los avances en la producci=F3n de armamentos y equipos inform=E1ticos merced a los avances tecnol=F3gicos de los sistemas de informaci=F3n y conocimiento han llevado a algunos te=F3ricos a definir la guerra de la era de la informaci=F3n como una guerra digital. El factor tecnocomunicativo es hoy una referencia permanente tanto en las crecientes necesidades de movilidad y actuaci=F3n r=E1pida de las fuerzas aéreas y terrestres, como en la gesti=F3n de los datos de estrategia e intervenci=F3n, la ramificaci=F3n descentralizada de las fuerzas de contingencia, la coordinaci=F3n operativa de las diferentes divisiones del ejército y, por supuesto, el control de los sistemas de informaci=F3n y decisi=F3n, concentrando en el mando militar las acciones pol=EDticas, diplom=E1ticas y civiles por mediaci=F3n de las diversas formas de control de la opini=F3n p=FAblica y de manipulaci=F3n de la informaci=F3n de actualidad.
Como marco doctrinario de pensamiento y estrategia militar, la noci=F3n de guerra digital comprende la reelaboraci=F3n global de la doctrina y los programas de investigaci=F3n y desarrollo del ejército, en la consecuci=F3n de los objetivos y la aplicaci=F3n de los medios tecnol=F3gicos de organizaci=F3n y actuaci=F3n militar de la fuerza del siglo XXI.
La concepci=F3n cibernética, la log=EDstica y la ingenier=EDa armamentista basada en la computaci=F3n, los sistemas de informaci=F3n en l=EDnea y la inteligencia artificial participan de una teor=EDa y una pr=E1ctica castrense dirigida e integrada por un modelo de an=E1lisis globalizado de la fuerza y la acci=F3n bélica del siglo XXI. La doctrina pol=EDtica es asimismo asimilada en el marco de una doctrina de seguridad internacional en la que el cuestionamiento del concepto de soberan=EDa, de los l=EDmites y fronteras regionales, de los l=EDmites entre la guerra y la paz o el frente y la retaguardia orienta la acci=F3n del nuevo pensamiento estratégico del Pent=E1gono :
"El concepto de guerra se est=E1 expandiendo, como m=EDnimo, hacia dos direcciones. En primer lugar, ya no podemos ver la guerra simplemente como los ejércitos de una naci=F3n-estado o grupo de naciones estado combatiendo entre s=ED (...) La segunda manera en que se est=E1 ampliando el concepto de guerra se relaciona con el combate convencional" (1).
La noci=F3n de "desarrollo progresivo" sintetiza clarificadoramente esta concepci=F3n cualitativa m=E1s que gradual de la escalada bélica en nuestro tiempo, legitimada en los medios como nueva ideolog=EDa en la conciencia bélica de la opini=F3n p=FAblica internacional. Se trata, en fin , de un significativo cambio de una estrategia de despliegue (concepci=F3n distributiva de la guerra) a una visi=F3n proyectiva de los ejércitos y la t=E1ctica militar, siendo l=F3gicamente la informaci=F3n (el espacio de los medios y tecnolog=EDas comunicacionales) el principal instrumento de intervenci=F3n, y la guerra una estrategia de vencimiento por el con-vencimiento, esto es, una guerra informativa, una guerra medi=E1tica y de propaganda, que, desde el conflicto del Golfo Pérsico, viene legitimando la actuaci=F3n de un discurso y una pol=EDtica informativa regida, como se puede observar en los documentos oficiales estadounidenses, por el principio absoluto de la seguridad p=FAblica .
En las nuevas formas de guerra, basada intensivamente en las fuentes y recursos inform=E1ticos, la victoria se dirime en la capacidad de destrucci=F3n y dominio de los sistemas de informaci=F3n. Las nuevas tecnolog=EDas constituyen un aporte a la esfera militar integradas en las diversas instituciones de seguridad p=FAblica, asumida por principio la intencionada confusi=F3n entre estrategias de televigilancia y operaciones bélicas. As=ED, por ejemplo, el espacio es definido, en la doctrina estadounidense, como un =E1rea estratégico de interés nacional en la concepci=F3n comunicativa del ejército, imbricando en la responsabilidad del control de las redes satelitales al sector privado (2). La pol=EDtica de uso del espacio radioeléctrico y las tecnolog=EDas de telecomunicaciones al servicio de la doctrina de seguridad nacional no es nueva. Constituye, de hecho, hist=F3ricamente uno de los ejes centrales de expansi=F3n del poder internacional de los Estados Unidos en el mundo, mediante la coordinaci=F3n de las redes telem=E1ticas militares con el sector civil y comercial (Teledesic, Global Star, Orbicom, . . . ) en funci=F3n de las actividades de inteligencia.
Hoy, sin embargo, a diferencia de la cl=E1sica doctrina de seguridad nacional, la extensi=F3n de la filosof=EDa de la guerra total y permanente presupone la realizaci=F3n hasta sus =FAltimas consecuencias de una cultura medi=E1tica de videovigilancia global, en la que la seguridad es consagrada en principio rector de la vida p=FAblica, en nueva disciplina de regulaci=F3n y acomodamiento social de la conciencia c=EDvica a las necesidades de orden y control pol=EDtico-militar por razones preventivas (3). La pedagog=EDa militar de la guerra de la informaci=F3n consiste precisamente en la calculada y ambigua extensi=F3n de la l=F3gica bélica a la vida civil y pol=EDtica. La pol=EDtica de seguridad nacional, y supranacional, se extiende hoy a todas las formas de comunicaci=F3n electr=F3nica (4). Si la construcci=F3n de sistemas de inteligencia artificial, espionaje, rastreo y teledetecci=F3n satelital han venido reforzando los tradicionales sistemas de inteligencia del Estado y un estricto control de las comunicaciones electr=F3nicas , hoy el FBI ha extendido a la red Internet y los sistemas de telefon=EDa m=F3vil la pol=EDtica de supervisi=F3n y control para responder al reto de los nuevos medios y tecnolog=EDas de la comunicaci=F3n, reformulando incluso las bases del pensamiento pol=EDtico-militar sobre la seguridad p=FAblica y hasta la propia cultura informativa y la propia doctrina del derecho a la informaci=F3n que hoy circula entre los profesionales de los medios y los ciudadanos, a partir de una agresiva pol=EDtica de intervenci=F3n en el =E1mbito de la comunicaci=F3n p=FAblica. Programas como INFOSEC OUTREACH, creado para el dise=F1o y evaluaci=F3n de los sistemas de seguridad informativa, o la MISSI NETWORK SECURITY INITIATIVE, para el desarrollo y la coordinaci=F3n de las redes modulares de seguridad en las redes de informaci=F3n para la Defensa de la Infraestructura Nacional de Informaci=F3n (NII), son algunos de los proyectos sectoriales que la National Security Agency ha puesto en marcha en Estados Unidos para la planeaci=F3n de la guerra digital, bajo la supervisi=F3n de la Secretar=EDa de Defensa para el Comando, Control, Comunicaciones e Inteligencia, dependiente del Departamento de Defensa, seg=FAn un modelo pan=F3ptico de observaci=F3n y control informativo. De acuerdo con Virilio :
"Desde el momento en que el mercado s=F3lo es mundial en tiempo real y que el espacio real de la geopol=EDtica econ=F3mica declina de d=EDa en d=EDa, se hace indispensable la sobreexposici=F3n =F3ptica para el comercio global con una puesta en marcha de la competencia de las diversas fuentes de informaci=F3n visuales y audiovisuales" (5).
El dispositivo medi=E1tico de televigilancia instituye as=ED, simb=F3lica y pr=E1cticamente, un complejo aparato de control despersonalizado, autom=E1tico, invisible y totalizador en el que el sujeto es reducido a un apéndice archivado por los medios de visibilidad y transparencia del Estado. La omnivisi=F3n, como apunta Virilio, crea un sistema de vigilancia doméstica bajo la observaci=F3n de la =F3ptica global, cuya mercantilizaci=F3n de la mirada transforma el espacio-tiempo y la experiencia de lo p=FAblico del espectador desde modelos de representaci=F3n reactivos de televigilancia mundial :
"Hacer ver lo que se produce en el instante presente (telepresente) en el mundo, he aqu=ED un mercado, un mercado de la mirada cuyo car=E1cter pan=F3ptico de vigilancia doméstica rebasa con mucho la puesta en escena de emisiones televisadas para el gran p=FAblico, tal como las conocemos desde hace m=E1s de medio siglo. Hasta el car=E1cter transitorio de la emisi=F3n y de la recepci=F3n programadas se ve puesto en tela de juicio a favor de la posibilidad inaudita de una permanencia del directo que revoluciona el estatuto de la recepci=F3n, a una hora fija, de un mensaje de informaci=F3n, tal como la CNN lo hac=EDa hace veinte a=F1os, con el éxito que se sabe" (6).
La banalizaci=F3n de la guerra , la redundancia terror=EDfica de las m=E1quinas de muerte difundida por el sistema medi=E1tico-comercial establece de este modo las bases de un nuevo sistema de dominio, bajo la l=F3gica militar que atraviesa y determina el conjunto de las actividades sociales en coherencia con la cultura de consumo. As=ED, la sofisticaci=F3n tecnol=F3gica y la pregnancia de una ret=F3rica de esceneficiaci=F3n militar espectacularizada, caracter=EDstica de los sistemas imperiales, envuelve hoy los discursos econ=F3micos, informacionales y bélicos de la aldea global en el manto seductor de la guerra de las galaxias.
Si la guerra y la paz no son hoy situaciones diferenciables u opuestas, sino componentes de un mismo proceso a escala de gesti=F3n de un orden mundial precario y acechado por nuevos conflictos internacionales, las turbulencias y des=F3rdenes globales de una "geopol=EDtica del caos" legitimar=EDa como necesaria una estrategia de guerra total permanente en la que se relacione adecuadamente la aplicaci=F3n de la fuerza con los resultados pol=EDticos deseados, de manera combinada, recurriendo a los medios y las técnicas de desinformaci=F3n y propaganda como soportes indispensables de los ejércitos.
Desde la experiencia traum=E1tica de la fracasada intervenci=F3n militar en Vietnam, el alto mando del Pent=E1gono ha enfatizado el car=E1cter pol=EDtico de toda acci=F3n bélica para favorecer un enfoque centrado en las causas fundamentales de conflicto m=E1s all=E1 de las dimensiones militares. De hecho, la concepci=F3n de guerra prolongada en los medios procede, b=E1sicamente, de la experiencia bélica contrainsurgente. El conocimiento adquirido en este tipo de operaciones especiales ha favorecido en las =FAltimas décadas un rol pol=EDtico fundamental en la doctrina estadounidense de seguridad internacional. Las formas irregulares de guerra informal y el incremento del rol desempe=F1ado por las operaciones encubiertas han convertido incluso la estrategia de baja intensidad en un referente doctrinal b=E1sico de la actual pol=EDtica del Pent=E1gono (7) que incluye desde niveles de disuasi=F3n y agresi=F3n directa, pol=EDticas y estrategias pacificadoras, hasta acciones de guerrra masiva como en el bombardeo de Yugoeslavia, a partir de una nueva correlaci=F3n y equilibrio entre las accciones de fuerza y la negociaci=F3n pol=EDtica que ya en los a=F1os cincuenta los te=F3ricos de la comunicaci=F3n estadounidenses denominaron "nueva diplomacia p=FAblica".
NOTAS
1.- Gordon R. Sullivan y James M. Dubik, "C=F3mo se librar=E1 la guerra en la Era de la Informaci=F3n", en Military Review, Marzo-Junio, 1995, p.35.
2.- Cfr. "Space as an Area of Vital National Interest", MLCOM 97, Hyatt Regency Hotel, Monterrey, CA, 3 de Noviembre de 1997.
3.- Como ejemplo de esta nueva filosof=EDa de la seguridad internacional, cfr. Boutros-Ghali, An Agenda for Peace : Preventive Diplomacy. Peacemaking and Peacekeeping, Informe del Secretario General, ONU, Nueva York, 1992; Donald M. Snow, Peacekeeping. Peacemaking and Peace-Enforcement: The US Role in the New International Order, Carlisle Barracks, Pennsylvania, 1993.
4.- En Europa, por ejemplo, Enfopol establece la interceptaci=F3n de las telecomunicaciones privadas en virtud de las pol=EDticas de vigilancia, control y prevenci=F3n de las amenazas que las autoridades p=FAblicas identifican entre los grupos desestabilizadores, subversivos o simplemente disidentes. Echelon constituye, en este sentido, el precedente de creaci=F3n de un nuevo estado global de vigilancia planetaria bajo control de los servicios de inteligencia militar estadounidense.
5.- Paul Virilio, "La proliferaci=F3n televisual", en Le Monde Diplomatique, Marzo, 1998, p.23.
6.- Ib=EDd. , p.23.
7.- Cfr. "Manual de Operaciones Militares en el Conflicto de Baja Intensidad", Manual de Campa=F1a del Ejército FM 100-20.
BIBLIOGRAFIA
.- BROWN, Fredric J. : The U.S. Army in transition II, Brassey=B4s Inc. , Nueva York, 1993.
.- CRAIG, Gordon A. y GEORGE, Alexander L. : Force and Statedraft : Diplomatic Problems of Our Time, Oxford University Press, Nueva York, 1990.
.- KEEGAN, John : A History if Warfare, Afred A. Knopf, Nueva York, 1993.
.- LUTTWAK, Edward N. : Strategy. The Logic of War and Peace, Masschussets Balknap, Cambridge, 1987.
.- O=B4NEILL, Bard : Insurgency and Terrorism. Inside Modern Revolutionary Warfare, Brassay=B4s, Washington D.C., 1990.
.- ROMM, Joseph J. : Defining National Security : The Nonmilitary Aspects, Council on Foreign Relations Press, Nueva York, 1993.
.- SCHULZ, Donald E. Y MARCELLA, Gabriel : Reconciling the irreconciliable : The troubled outlook for US Policy Toward Hait=ED, Strategic Studies Institute, Carlisle Barracks (PA), 1994.
.- SIERRA, Francisco (Coord.) : Comunicaci=F3n e Insurgencia. La informaci=F3n y la propaganda en la guerra de Chiapas, Iru, Gipuzkoa, 1997.
.- SULLIVAN, Gordon y DUBIK, James : Land Warfare in the 21 st. Century, Instituto de Estudios Estratégicos, Carlisle Barracks (PA), 1993.
.- VAN CREVELD, Martin : Command in War, Harvard University Press, Cambridge, 1985.
.- VAN CREVELD, Martin : The transformation of War, The Free Press, Nueva York, 1991.
______________________________________________________________________
* Profesor de Teor=EDa de la Informaci=F3n. Departamento de Periodismo. Universidad de Sevilla. Autor, entre otras publicaciones, de "Elementos de Teor=EDa de la Informaci=F3n" (MAD, Sevilla, 1999) y "Comunicaci=F3n e Insurgencia. La informaci=F3n y la propaganda en la guerra de Chiapas" (Hiru Argitaletxe, Gipuzkoa, 1997). En la actualidad, imparte en el Programa Hispalense de Doctorado en Periodismo el seminario "Informaci=F3n y Propaganda de Guerra" (1998-2000).
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